Asalto al zigurat de las hormigas gigantes

Este fin de semana probamos Tas y yo el Dungeon World, juego que ya he mencionado alguna vez en este blog.

Portada de Dungeon World

La verdad es que al ser la primera hubo ciertos momentos de caos y confusión, especialmente por mi parte 🙂 .

Tas se hizo una barda elfa, Mellinder, experta en leyendas de héroes antiguos. El proceso de creación de personajes tiene su gracia porque las opciones que te dan a veces no te dejan coger lo más guay, ni lo óptimo en combate, si no que tienes que elegir entre dos cosas que suenan ambas a problemas.

La aventura

Era una que encontré hecha y que no estaba muy bien preparada. Esto lo descubrimos mientras la jugábamos. Pero fue suficiente para probar el juego.

Hormigas gigantes que controlaban trols mediante hongos parasitos. Los trols los usan para extraer “magicita” del suelo, piedra a la que los elfos de la región son terriblemente adictos. El hongo que usan las hormigas para controlar a los trols muta, convirtiendo a todo quisqui en una especie de zombi andante.

La acción comienza con Mellinder, acompañada por dos elfos, en mitad del zigurat de las hormigas gigantes, cuando se dan cuenta del infierno en el que se han metido. Una trampa llena de hormigas gigantes y trols zombis.

Al menos era original 🙂 .

Lo que me gustó

El personaje se crea muy rápido, y sin darle más vueltas ni esfuerzo queda bastante especial. No hace falta inventarse mucha historia antes ni buscarle motivaciones, casi todo viene dado con unas pocas elecciones.

Hacen falta muy pocas reglas y la acción se describe fácilmente. Los combates se van resolviendo sin que sea una sucesión interminable de ataco-atacas-ataco-atacas-…

La ficción manda. Eso significa que si tienes una mula que te ayuda en combate, pues te ayuda. No hacen falta reglas especiales sobre mulas ni saber cuál es la iniciativa de la mula. La siguiente escena ocurrió muy parecido a como la cuento, no necesitamos muchos turnos ni reglas especiales.

El trol era una bestia enorme. Los hongos que le crecían por todo el cuerpo indicaban que carecía ya de voluntad. Matar intrusos y extender la colonia de hongos era todo lo que podía hacer. Nostarion se colocó a un lado y preparó su arco, mientras las dos elfas, Mellinder y Eleniel, intentaban detener a la bestia.

Mellinder usaba su rapier con habilidad, y Eleniel le apoyaba manteniendo al trol a raya. Mellinder pasó al ataque pero la dura piel del trol detuvo la hoja. Éste enfurecido lanzó un poderoso barrido con su brazo que Mellinder esquivó ágilmente, pero que acabó estrellándose en el pecho de Nostarion.

El elfo salió despedido por el impacto y se estrelló contra la pared que tenía detrás. Cuando cayó al suelo era evidente que estaba muerto. Eleniel seguía peleando con lágrimas en los ojos. Mellinder ya sabía que seguir combatiendo significaba la muerte. Sin lugar para huir, sacó su laúd y usó la magia para potenciar su música. Quizá pudiera reducir el control del hongo sobre el trol.

No fue inmediato pero el trol se fue calmando. Ignorando los ataques que le seguía lanzando Eleniel, el trol se sentó junto a una pared y sus ojos quedaron vacíos. Con terror las elfas vieron cómo los hongos se extendían con rapidez y enraizaban a la criatura al suelo, convirtiéndola en una enorme productora de esporas. Debían encontrar a la reina hormiga cuanto antes y salir de aquel lugar maldito.

Lo que no me gustó

Del sistema en sí nada. Pero sí que hay que preparar algunas cosas que en otros juegos no hace falta tener en cuenta.

Cuando un personaje falla una tirada no suele significar que no logra su objetivo. Simplemente que hay consecuencias. Y conviene tener preparadas consecuencias para no tener que improvisarlas, que siempre queda peor.

En algunas situaciones me quedé sin ideas para esas consecuencias. Una vez ya estaban los personajes encerrados, cubiertos de esporas zombificantes y todo en su contra no se me ocurría más 🙂 . Encima Tas no dejaba de sacar tiradas pésimas obligándome a inventarme más consecuencias (y ganando puntos de experiencia a velocidad increíble).

Para la próxima buscaré una aventura mejor preparada o me esforzaré yo un poco más antes 🙂 .

 La mula Francis

Al final de la aventura Tas tenía puntos de experiencia como para subir de nivel, gracias a sus desastrosas tiradas.

Como vimos que un bardo no es buena opción para jugar solo, decidimos que Mellinder sería en adelante una exploradora. Tas tiró al azar su amigo animal y salió una mula.

Una mula especialmente entrenada para combatir humanoides y monstruos, y viajar. Extremadamente cabezota. Así que la llamó Francis.

La mula Francis

Otra elección interesante fue el tipo de cuerpo de Mellinder. Todos los exploradores tienen que elegir entre estas opciones:

  • Lithe body
  • Wild body
  • Sharp body

Tas no lo dudó… “wild body”. Así que es una exploradora elfa de cuerpo salvaje acompañada de una mula cabezota con mucha mala leche.

Me gusta. Es el material del que están hechas las leyendas 🙂

Un comentario en “Asalto al zigurat de las hormigas gigantes

Deja un comentario