Sin Gobierno

La distancia entre lo que necesita España y lo que quieren sus políticos me temo que es demasiado grande. Voy a hacer un análisis casero y lleno de opiniones personales, que animo a criticar duramente en los comentarios de esta entrada 🙂 .

Estuve esta semana escuchando a Manuel Campillo hablar un poco de política e historia. La verdad es que es una gozada, y con sus enseñanzas y mis cavilaciones me ha salido esta entrada. Me ha quedado un poco largo, pero espero que sea interesante, aunque sólo sea para cuestionarlo.

 

El furgón de cola

Dicen los que saben de esto que España lleva un atraso democrático de varios siglos con respecto al norte de Europa. En el siglo XVI Europa iba despertando del letargo medieval después de 1.000 años. El pensamiento renacentista había resucitado la ciencia y la razón, lo que trajo importantes avances tecnológicos. El poder de los mercaderes iba creciendo y se iba cuestionando cada vez más a los señores feudales y la todopoderosa iglesia romana que los mantenía a todos unidos.

Por aquel entonces empezaron a construir la Basílica de San Pedro, y para financiarla empezaron a vender indulgencias como locos. El dinero iba hacia Roma y hacia los bolsillos de obispos y señores de la Iglesia Católica. En el norte de Europa, que estaban hasta las narices de estos desmanes de la Iglesia, y que además querían más independencia política de Roma, se formó el caldo de cultivo perfecto para la famosa reforma protestante de Lutero.

Y aquí es donde partimos peras el sur con el norte para siempre. Mientras el pensamiento reformista (religioso y político) cundía en el norte de Europa, en España e Italia nos erigimos como defensores del orden antiguo. Mientras en el norte cuestionaban a sus reyes y sus iglesias y se reformaban leyes y naciones, en el sur poníamos en marcha la Inquisición romana para que nadie osara pensar diferente ni cambiar nada que amenazase el poder absoluto del rey y del Papa. La ciencia y el pensamiento crítico desterrados.

A golpe de reforma progresiva (Inglaterra) o revolución (Francia) todas las naciones europeas fueron avanzando hacia cámaras representativas, constituciones, etc. El Parlamento del Reino Unido o la Revolución francesa son del siglo XVIII. El poder fue pasando hacia los burgueses y el cambio de mentalidad fue muy significativo.

Mientras en España seguíamos en la Edad Media. Las mentes se forjaron en el miedo, la picaresca como modo de vida, la corrupción de los poderosos, y todas esas cosas que nos definen hasta hoy en día. En España nunca se ha producido una reforma real ni una revolución, porque los ciudadanos españoles no la hemos promovido en 400 años. Europa nos trajo la democracia en el siglo XX y nos forzó a hacer cambios para salir del oscurantismo y los poderes absolutos. Pero seguimos siendo muy parecidos.

 

La situación actual

La situación actual podría llevar a la esperanza. Me refiero a la esperanza de que por fin en España se haga una reforma real, empezando por nuestra oxidada constitución. De que la voluntad de los ciudadanos sea de verdad quitarnos la naftalina de encima y ponernos al día en muchas cosas. Y no hablo de izquierdas o derechas, sino de cultura democrática, representatividad, laicidad del estado, etc.

Podemos pensar que en España se vive mejor que en Francia o Inglaterra, pero es un espejismo. Durante unas décadas disfrutamos de ser la mano de obra barata de Europa, y las generaciones anteriores capitalizaron aquella abundancia de trabajo en forma de una calidad de vida que puede que no tengan los trabajadores de otras zonas de Europa. Sin embargo todo eso se acabó para no volver. Perderemos todo eso y mucho más si no nos ponemos en marcha ya.

En el mundo de los sueños el PSOE debería dialogar con Podemos y con Ciudadanos como fuerzas reformistas (en España esta palabra asusta). Esto obligaría al PP a no quedarse fuera y a pactar unas reformas consensuadas que nos hicieran avanzar hacia adelante por fin. Un auténtico cambio en España donde pudiéramos salir con unos poderes renovados, una limpieza de la corrupción en profundidad, una educación y sanidad estables, y un estado federal (monárquico si se quiere) que diera respuesta a algunos problemas.

 

Pero los políticos nos representan…

El problema es que los políticos son reflejo del resto de ciudadanos. Por un lado Podemos juega sus cartas, dominando las reglas del juego y usándolas para ganar la partida. No me extrañaría que como libro de cabecera tuvieran El Príncipe. Desde el primer momento tras el recuento de votos juegan a posicionarse para las siguientes elecciones, no buscan la reforma ni la mejoría de España. Buscan el poder.

Por otro lado el PP, corrupto hasta la médula, último bastión de la contrarreforma, que no va a cambiar nada si no se ve obligado. Para más vergüenza de los españoles, se negó a intentar formar gobierno, dejando a España sumida en un limbo del que nadie sabe cómo sacarnos.

Mientras el PSOE, lisiado en sus luchas internas de poder, incapaz de hacer un cambio real y escapar de sus caciques regionales, duda entre lo que debe hacer y lo que le conviene hacer. Sus bases y su ideología pueden impulsar la reforma moderada que necesitamos, pero sus líderes están tocados y Podemos juega a reventarle la partida.

Ciudadanos asiste al espectáculo sin poder hacer mucho. Creo que tienen la altura política suficiente como para unirse a un grupo reformista si surgiese, pero no creo que se les dé la opción.

Pactar significa ceder. Los ciudadanos españoles todavía vemos el pacto como debilidad. Nos parece bien que pacten siempre que sea la otra parte la que cede. Si los nuestros ceden en una negociación ya no les votamos más. Los ciudadanos españoles no queremos reforma, queremos que todo siga como está, que los nuestros ganen humillando al rival. Destrucción del medioambiente, pobreza, falta de derechos y otras miserias me dan igual mientras no me toquen. Para eso voto, para que mis representantes se aseguren que la mierda les llega a otros al cuello pero a mí no.

Y los políticos en el fondo se limitan a representarnos…

 

 

 

Disculpad el tocho, necesitaba desahogarme 🙂 .

 

 

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