Archivos mensuales: Febrero 2016

la economía del siglo XXI

Acabo de leer este artículo de El País y aunque breve me ha resultado realmente interesante. Está claro que el mundo civilizado hace tiempo que superó las necesidades calóricas de sus individuos; producimos toda la comida que necesitamos. A la espera de que la singularidad tecnológica acabe por completo con la necesidad de trabajar (las máquinas lo harán todo mucho mejor) la gran duda que se plantean los economistas es cómo alentar un crecimiento equitativo.

Bien, mi duda, o el debate que quiero abrir aquí, no es exactamente en esta linea pero me ha inspirado ver que sólo el 2% de la fuerza de trabajo da el soporte vital necesario. Parece increíble! Entonces, seguro que para que todas las personas del planeta vivan bien es necesario que nosotros, los que ahora somos afortunados, vivamos peor. Estos datos me llevan a pensar que no. Cuando se habla de distribuir la riqueza creo que se parte de que la premisa de que la riqueza total debe ser constate. Por tanto, si queremos que unos sean más ricos, los que ahora lo son, tendrán que dejar de serlo. Sin embargo, viendo estas cifras parece que una parte muy pequeña de la población es capaz de crear mucha nueva (y vital) riqueza. Entonces, cuales deberían ser los cauces globales para conseguirlo? Quién debería liderar la estrategia, los que viven bien o los que viven mal?

No sé, quizás haya una insostenibilidad ecológica en todo eso y sea imposible incrementar tanto la riqueza global como para que todo el planeta viva, al menos, tan bien como vivimos nosotros.

Mi rayo láser

El año pasado, en una quedada de aficionados a la astronomía en Fontellas, había un tipo con un puntero láser. Resulta que lo apuntaba al cielo y se veía perfectamente el haz láser, por lo que podía indicar al resto estrellas o constelaciones sin los problemas habituales.

Me pareció la solución perfecta a las discusiones sobre dónde está la Osa Mayor, o los intentos inútiles de señalar a una estrella concreta para mirar con los prismáticos.

 

“Vas al chino y coges el que más luz dé”

Esa fue la recomendación, así que empecé por ahí. Por 1€ merece la pena intentarlo. Acabé comprando el típico punterito rojo que venden en los mercadillos de España.

Desafortunadamente el puntero que más luz daba no era suficiente. Eso sí, a la gata de mis padres le vuelve loca. Al principio tiene gracia, pero luego acojona y da mucho palo por el pobre bicho. Después de que lo escondiera se pegó media hora dando vueltas por la cocina buscando la lucecita roja. Algo muy parecido a esto:

Por la noche no se veía el haz ni de casualidad. Estaba claro que hacía falta un mínimo de potencia, así que me metí por foros especializados a ver qué recomendaban…

 

5mW es lo más potente que permite la ley

Con esto me pareció suficiente. El láser más potente que no fuera a mandarme a la cárcel igual era demasiado. Pero ¿qué es lo peor que podía pasar? ¿Que acabara comprando un sable láser? No caería esa breva 🙂 .

Así que pedía a los chinos de internet (DX) un puntero verde de 5mW que vale 5€. Y voy a la ruina. Esto sí que sí. Una pasada. Por la noche se ve un haz verde chulísimo que permite apuntar a las estrellas.

Esto es una comparativa de algún otro país donde 5mW claramente no es el límite:

Parece que con 100mW puedes incluso enceder cerillas.

Por supuesto el puntero láser que me han enviado desde China no tiene marcado CE ni cumple ninguna regulación seria. Pero no veas qué chulo 😀 . Sólo tiene una pega. Pierde mucha potencia a temperaturas bajas, por lo que lo tengo que guardar en el bolsillo interior del abrigo.