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Historia del urbanismo de Tudela

Ha comenzado ya el curso en la Escuela Social de Tudela y la Ribera, a la que os animo a asistir a los que estéis por Tudela el primer martes de cada mes 😉 .

La charla de esta semana ha tratado sobre la historia del urbanismo de Tudela, contada por un experto, Jesús Mª Ramírez. Este abogado de formación lleva toda su vida trabajando y estudiando el urbanismo y en concreto el de nuestra zona.

Os dejo aquí el vídeo, que también está en la web de la Fundación Acción Solidaria. La presentación de diapositivas que sigue, que está muy bien, os lo podéis descargar de esa misma web. Como ocupa más de 50MB por las fotos, no lo cuelgo de nuevo aquí.

 

Iba a poner las fotos de la Noche Insomne de juegos alternativos, porque salimos Tas y yo 🙂 , pero me conformo con dejar un enlace y animaros a ver esta charla que os he puesto porque es muy interesante.

 

 

Israel vs Egipto

Saltó hace unos días la noticia de que un judoka egipcio se había negado a darle la mano a su oponente israelí. En judo no estás obligado a dar la mano tras el combate, sólo a hacer el saludo inclinándote, algo que el egipcio sí que hizo. De hecho es un saludo oriental tan válido como dar la mano para los occidentales.

Sin embargo el COI expulsó al deportista egipcio por considerar su gesto “contrario a las reglas del juego limpio y al espíritu de amistad propia una olimpiada”… Y yo, que justamente estaba mirando estos días un juego de mesa sobre la batalla por la Península del Sinaí en 1973, no he podido sino ver la sanción como algo político y no deportivo.

Desconocía los detalles de la guerra entre Israel y los países a su alrededor que ocurrió hace cuarenta años, lo cual es bastante poco tiempo. Teniendo en cuenta que todavía hay gente en España que no ha superado la nuestra de hace ochenta años… así que he decidido documentarme y soltaros el rollo 🙂

 

Principio del siglo XX

El Imperio Otomano, que se puede considerar fundado en el siglo XIV, era un imperio multiétnico y multiconfesional que se encontraba en su ocaso. Siglos de conquistas militares unieron bajo la misma bandera a muchos pueblos de Oriente Medio e incluso Europa.

A final de siglo XIX entregaron Egipto a los británicos para pagar sus deudas, y el patrocinio ruso de los pueblos cristianos de los Balcanes le quitó otro buen trozo mediante revueltas nacionalistas.

Tras la Primera Guerra Mundial el imperio acabó de hundirse. En 1922 el gran reformista turco Atatürk abolió definitivamente el sultanato disolviendo el Imperio Otomano, y las potencias coloniales (Inglaterra y Francia) aprovecharon para repartirse Oriente Medio enviando tropas a controlar la región.

Entonces se definieron vagamente las fronteras de Siria, Líbano, Jordania y Egipto. Junto con  Palestina eran los territorios ganados al extinto Imperio Otomano, que se repartieron las potencias occidentales.

 

Tras la Segunda Guerra Mundial

En 1922 la Sociedad de las Naciones hizo ese reparto tan elegante del territorio, y a Palestina le tocó un Mandato Británico. Este “mandato” duró hasta 1948. En su firma original, en la que EEUU no participaba porque no estaba en la Sociedad de las Naciones, se reconocía la intención de buscar un enclave para crear un estado judío, pero…

it being clearly understood that nothing should be done which might prejudice the civil and religious rights of existing non-Jewish communities in Palestine, or the rights and political status enjoyed by Jews in any other country.

Pero cuando acabó la guerra mundial se fundaron las Naciones Unidas, donde ya sí que estaba EEUU, que además había ganado mucho peso. En 1947 estas Naciones Unidas se sacaron de la manga un Plan de Partición para Palestina. Este plan establecía un nuevo estado de Israel, otro de Palestina, y dejaba Jerusalem como zona compartida. Lógicamente votaron en contra todos los países de la región, pero había más occidentales y se aprobó.

Reparto de la región (en 1946 realmente era Británica)

A los judíos les gustó la idea, pero a los árabes que vivían allí no les hizo ni pizca de gracia, así como a los países vecinos, también de religión árabe y contrarios a las potencias coloniales. Aquella hostilidad política era reflejo de la que se vivía en la región, y comenzó una guerra civil ese mismo año 1947.

Al año siguiente, en 1948, los británicos se fueron definitivamente al acabar su mandato, Israel hizo una declaración de independencia donde no mencionaba fronteras, y al día siguiente se unieron a la guerra civil los países de la Liga Árabe (principalmente Egipto, Jordán y Siria).

Aquella guerra de 1948 la ganó Israel, ya que directa o indirectamente tenía el apoyo occidental, y aprovechó para aumentar el territorio que le había asignado el Plan de Partición para Palestina. Se quedó aproximadamente con el 60% del territorio que se había definido para Palestina, expulsando a la mayoría de sus habitantes, y dejando el territorio tan menguado que fue imposible crear el estado de Palestina.

 

Final del siglo XX

Lógicamente las naciones de la Liga Árabe se sentían humilladas. La situación era muy tensa e Israel desplegaba sus ejércitos incluso más allá de sus fronteras. Tras recibir varias reprimendas de la ONU y sintiéndose acosada, Israel decidió iniciar una guerra “preventiva”.

En 1967 atacó las bases aéreas de sus vecinos en lo que se conoce como la Guerra de los Seis Días. Ese tiempo le costó machacar a sus adversarios y de paso hacerse con más territorio. La opinión mundial sobre Israel quedó muy maltrecha. En el mapa anterior no aparece pero las regiones más significativas ganadas en 1948 fueron dos:

  • La Península del Sinaí tomada a Egipto
  • Los Altos del Golán tomados a Siria

En 1970 cambió el presidente en Egipto, y en 1971 en Siria (llegó al poder el padre del famoso al-Asad actual). Y la gente clamaba venganza… así que en 1973, sólo seis año después de la anterior, tuvo lugar la guerra del Yom Kippur.

Los egipcios aprovecharon la festividad judía del Yom Kippur para cruzar el Canal de Suez hasta la Península del Sinaí y atacaron a los israelíes. No habría sido posible sin ayuda rusa (era la Guerra Fría en su apogeo) para neutralizar a la aviación israelí. Mientras los sirios atacaron los Altos del Golán, tomándolos también por sorpresa.

Israel tardó en responder porque su ministra por entonces tomó una polémica decisión: mejor no responder con toda nuestra fuerza para que la opinión internacional nos vea como víctimas y mejorar nuestra imagen. Israel sufrió finalmente un número de bajas que a la opinión pública le pareció excesivo, pero frenaron la ofensiva árabe cerca de donde había empezado. Uno de los beneficiados fue el general Ariel Sharón, que lideró uno de los contraataques con éxito y aumentó mucho su popularidad. Así llegó a primer ministro de Israel.

Tanque israelí en la Península del Sinaí. By Israel Defense Forces [CC BY-SA 2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)], via Wikimedia Commons
La guerra acabó cuando EEUU y demás potencias impusieron un alto el fuego a ambos bandos y mandaron tropas de la ONU a detener la guerra. Veían peligrar sus intereses e intervinieron.

 

Después de la guerra del Yom Kippur

Seis años después, en 1979, el presidente egipcio Anwar Sadat reconoció a Israel como estado y a cambio obtuvo la soberanía sobre la Península del Sinaí, en la que todavía quedaban fuerzas israelíes. También expulsó a los enviados soviéticos y pasó a dejarse querer por EEUU, lo que le valió un Premio Nobel de la Paz. Esto sentó fatal en la Líga de Países Árabes, de donde Egipto fue expulsado, y el presidente Sadat murió asesinado dos años después.

Los países árabes, humillados con decisiones occidentales y guerras perdidas, siguen con ganas de venganza. Como veis es una historia truculenta que dista mucho de haber acabado… y de donde se pueden ver implicaciones en la guerra en Siria y otros conflictos en la zona.

 

Volviendo al tema inicial, he leído en varios medios que el judoka egipcio había recibido amenazas para que se negase a competir contra un israelí, ya que sigue habiendo quien no reconoce a Israel como país. Viendo lo que le pasó al presidente Anwar Sadat, creo que expulsar al judoka por no dar la mano es totalmente excesivo. En muchos deportes de equipo se usan técnicas mucho más sucias para vencer al rival que no darle la mano, y no se expulsa a nadie de los juegos.

 

Espero que hayáis sobrevivido a este resumen poco resumido 🙂 y que estéis deseando jugar conmigo al juego sobre la batalla del Yom Kippur 😉

 

 

la economía del siglo XXI

Acabo de leer este artículo de El País y aunque breve me ha resultado realmente interesante. Está claro que el mundo civilizado hace tiempo que superó las necesidades calóricas de sus individuos; producimos toda la comida que necesitamos. A la espera de que la singularidad tecnológica acabe por completo con la necesidad de trabajar (las máquinas lo harán todo mucho mejor) la gran duda que se plantean los economistas es cómo alentar un crecimiento equitativo.

Bien, mi duda, o el debate que quiero abrir aquí, no es exactamente en esta linea pero me ha inspirado ver que sólo el 2% de la fuerza de trabajo da el soporte vital necesario. Parece increíble! Entonces, seguro que para que todas las personas del planeta vivan bien es necesario que nosotros, los que ahora somos afortunados, vivamos peor. Estos datos me llevan a pensar que no. Cuando se habla de distribuir la riqueza creo que se parte de que la premisa de que la riqueza total debe ser constate. Por tanto, si queremos que unos sean más ricos, los que ahora lo son, tendrán que dejar de serlo. Sin embargo, viendo estas cifras parece que una parte muy pequeña de la población es capaz de crear mucha nueva (y vital) riqueza. Entonces, cuales deberían ser los cauces globales para conseguirlo? Quién debería liderar la estrategia, los que viven bien o los que viven mal?

No sé, quizás haya una insostenibilidad ecológica en todo eso y sea imposible incrementar tanto la riqueza global como para que todo el planeta viva, al menos, tan bien como vivimos nosotros.

Por favor, más Europa!

Comparto con vosotros una de las mejores entrevistas sobre economía que he leído últimamente. Hace no mucho me leí ¡Acabad con esta crisis! de P. Krugman y aunque esencialmente me gustó, me pareció demasiado enfocado en el problema americano, lógico, el autor es americano, y un poco repetitivo en la exposición de ideas y consignas. Creo que esta entrevista se resumen de maravilla casi todas las ideas que transmitía el libro.

Está claro que las cosas no se hicieron bien, y que el Euro fue un quiero y no puedo. Bien, de acuerdo, pues solucionémoslo. Me ha gustado mucho el comentario “En la prensa alemana o británica los españoles y los griegos están descritos como gente vaga que trata de robar dinero de Alemania. Eso es un escándalo.”. Lo llevo diciendo mucho tiempo, los medios de comunicación son más poderosos de lo que nos parece y los grandes rotativos, polarizan a los rebaños sin capacidad de autocrítica hacia posiciones muy peligrosas que lo único que hacen es dificultar el entendimiento entre las personas. Creo que los medios de comunicación son la primera parte de la solución.

Estoy harto de leer noticias sobre Cataluña y el Sr. Artur Mas, lo que quiero es que periódicos de tirada nacional, escriban sobre qué preocupa a los Alemanes, cómo están resolviendo ciertos problemas en Finlandia y cuándo va a tomar el nuevo ejecutivo Austríaco las medidas que prometió. También si el paro baja en Italia o si Francia recuada más impuesto con sus nuevas medidas. Eso es más Europa! Cuando viajo, a donde sea, me encanta ver cómo se divierte la gente, cómo esa sociedad ha llegado a donde está en base a su historia, qué problemas tiene, o qué compra el ciudadano medio en el supermercado. De eso aprendo e intento traerme de vuelta lo mejor de cada lugar. Y cuando alguien de fuera me visita le muestro de lo que estoy orgulloso y lo que me avergüenza tratando de que disfrute de lo bueno y me de alternativas para lo que detesto.

Las fronteras son útiles para proteger el bienestar de los ciudadanos que viven en ellas. Todos queremos vivir cada día mejor, y aunque habría que reflexionar sobre qué es vivir mejor, Europa debería reforzar sus fronteras para que en ellas haya al menos: mejor Educación para todos, mejor Sanidad para todos, máxima seguridad para todos y menor desigualdad para todos.  Lo cual no implica inexorablemente, en mi opinión, ni que haya que gastar más en sanidad ni que la educación tenga que ser igual para todos. Exigir unos mínimos para Europa y luego que cada región racionalice y debata en qué gasta la parte extra de la aportación que cada uno hacemos a las entidades locales o regionales.

Y por acabar el debate, ¿necesitamos televisiones autonómicas públicas? Pues si no cuesta mucho puede que rellene un hueco informativo de carácter local, pero, insisto, ¿no sería más importante tener unos buenos canales Europeos?

Por favor, más Europa y menos fronteras que demasiada sangre se ha derramado ya a lo largo de la historia del viejo continente para que sigamos dando vueltas al: Euro sí, Euro no!